Pero también es el día de los hombres encargados de vender tanto sus animales (cabras, ovejas, camellos, toros, vacas...), como de los trabajos artesanales (bisutería, zapatería o sastrería), o bajo toldos donde realizan y exponen toda una amalgama de tejidos est
Es un encuentro que se puede convertir en fructífero si la mercancía que se expone está económicamente al alcance de todo el mundo. Pero no es lo mismo un gran edificio repleto de mercaderes que pagan una cuota mensual por su puesto y abren todos los días para conseguir mantener a sus familias, que esta romería semanal en la cual lo principal es relacionarse con todos. Estos mercadillos hacen también las veces de “correveidile”, muertes, nacimientos, cobro de viejas deudas… Cada mercadillo tiene sus normas. Nada se hace al trancazo. La carne y
Las mujeres se encargan de hacer la comida en calderos, mayoritariamente chinos, sobre un puñado de gruesas ramas: arroz, judías, carne o pescado en salsa, c
Y en los lugares más expuestos al aplastante sol están los puestecitos de condimentos en polvo o troceados: Guindillas, Clavos, Jengibre, Especias, Aceites y Mantequilla de Cacahuete, Salsas picantes, Bolas negras de irreconocible composición (la original pastilla Magi africana) que darán sabor a las comidas... Las enormes cáscaras de calabazas africanas hacen de recipientes ligeros y barato válido para todo: grande, es una palangana para la mantequilla de karité, granos de mijo, arroces… Mediano, para beber el chukoutou o cerveza local, leche de cabra.... Y pequeña para usarse como cuchara. Esta obra artesanal compite hoy día con las coloridas y baratas palanganas de plástico chino que inunda irremediablemente todos los mercados “del mundo”. Igualmente los puestos de artículos de fabricación china. Innumerables productos que tanto daño está haciendo a los objetos tradicionales que se están dejando de hacer debido a los irrisorios p
Los puestos de frutas en las regiones más calurosas del país son escasos. Como escasa la variedad: Naranjas, Papayas, Plátanos, Manzanas… Los asistentes se acercan de forma progresiva al mercado que desde por la mañana muy temprano va recibiendo a los visitantes, venidos de lugares tanto cercanos como lejanos.
Al atardecer todos recogen. Comienzan a quitar el polvo de sus mercancías y a guardarlas ordenadamente en cajas de cartón o amarradas con cuerdas para un mejor transporte. Camiones, furgonetas y carros se van cargando a tope con todo tipo de fardos y cajas. Quizás al día siguiente, o esa misma tarde-noche se dirigirán a otro lugar donde será el "Día de Mercado", y nuevamente comienza la función.